Refracción
- JP.

- 18 oct 2020
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 25 sept 2021

Se distorsiona tu mente, se distorsionan tus pensamientos, tus emociones y realidades... El combustible, en su ley, a medida que viajas, éste se agota... Y comienza la incertidumbre, las dudas y los temores; ¿Hacia dónde me dirijo? ¿Cuál es el siguiente movimiento que debo hacer? ¿Podré lograrlo? ¿Quién me acompaña? De todas aquellas preguntas ninguna tiene una respuesta alentadora, ni mucho menos sustenta el viaje que ha cambiado de dirección.
Las velocidades comienzan a ser diferentes, algo caóticas e inestables; se te presentan dos opciones; 1. Peso muerto y me dejo caer con los ojos cerrados esperando la eterna oscuridad, o bien, 2. Me atrevo a dominar los movimientos y velocidades, que se estén presentando ahí fuera, con la incertidumbre de perder todo en cosa de segundos, pero con niveles de fortaleza que mi ser aún desconoce y sí posee.
Hagamos esto más entretenido y optemos por ponernos a prueba.

Así es, estás perdido y desorbitando en un lugar maravillosamente desconocido. "Recuerda que todo lo que desorbita termina hallando nuevos sistemas a los que apegarse".
Eso no te hace estar tan perdido dentro de todo.
Es aquél ente omnisciente quien te guía, y no hablo de un dios, pero tiene capacidades y atributos divinos de igual manera. Tan sólo el tomar distancia de ese viaje adquieres una panorámica de la que te vuelves creador y piloto. Siente y haz parte de ti ese espacio desconocido como uno del que te nutras y pertenezcas efímeramente, aunque en verdad no lo sea, pero deja tu peso; parte de tu esencia ahí. En el camino encontrarás cuerpos celestes de todo tipo, tendrás un abanico de emociones con aquellos encuentros. Detente, conserva y atesora aquel cuerpo celeste que se presentó para darte lo que necesitas; ese combustible.
Llega sin ser llamado, te aprecia sin presiones ni mandatos, te enseña su espacio, parte de su estructura y variedades de caminos para que sigas tu trayectoria aún desconocida. Si quien logró detenerte, logró usarlo a tu favor para un mayor impulso, no hagas caso omiso de ese deslumbrante ser, probablemente se sienta hasta menospreciado por muchos, por no presentar atributos superficiales "brillantes", que bueno que nosotros los ciegos podemos apreciar su verdadera razón de ser.

Que bueno también fue apreciar aquel espectáculo de bondad y ayuda desinteresada, disminuyendo sentir el crudo frío que se venía aproximando.
Aprende a maravillarte con esos entes, que solemos subestimar erróneamente. El viaje que se te otorga es una oportunidad irreversible. No sabes si mañana tan solo te encontrarás en la base de despegue, o en posición al viaje sin retorno. Juega con tus atributos, fusiónalo con pares compatibles, sé pionero de lo que desconoces, el miedo es un buen indicio cuando te hace vibrar y sentir curiosidad.
Que perder el rumbo no tenga una connotación negativa, al contrario, que sea bienvenido por que te conocerás una porción más, jamás olvides que posees el mando de generar la calma suficiente para aceptar lo que no puedes controlar.

JP.



Comentarios